¿Sabes qué? ¡Formaremos parte de vuestro gran día! No imaginas la alegría que nos da cuando sois vosotros quienes nos dan a nosotros el “sí quiero”.

Estar presente en un momento que marca un antes y un después en la vida de cualquier persona es una responsabilidad que nos encantaría asumir como el gran reto que es. Nos salen ojos por todas partes para no perdernos ni un momento que no viviste porque no lo viste o del que fuiste protagonista.

De hecho, a veces buscamos fórmulas para hacernos invisibles y dejaros ser vosotros mismos, al natural, sin la presión de un objetivo. Aún no han inventado nada para conseguirlo pero sí para conocernos mejor antes de la boda y, llegado el momento, nos veas como parte de la lista de invitados. Vosotros preocupaos de pasarlo bien que nosotros te lo vamos a poner fácil. Es vuestro momento, vividlo.

Ofrecemos 2 servicios de Oiefotografía:

BODA

Vamos a vivir el día con vosotros, de principio a final, para no perdernos ningún microdetalle de lo que os sucede como pareja y lo que ocurre también mientras dais el sí quiero o atendéis a vuestra gente. 

En serio, hay sonrisas, miradas, lágrimas y momentos que se generan que no os va a dar tiempo de vivir pero sí revivir con nuestras imágenes.  Y…es maravilloso ser “los ojos que no ven” para que descubras lo que sucedió el gran día más allá de vuestras miradas.

Ni que decir tiene que te acompañamos también en los previos, mientras novio y novia se visten, la novia se maquilla y todas las emociones están patas arriba porque el momento se acerca. Ésas horas merecen la pena ser recordadas.

De igual modo, los dos fotógrafos que trabajaremos contigo, vamos a estar en la ceremonia, en los exteriores de la iglesia, juzgados o donde sea que estéis y el lugar de celebración hasta unos 90 minutos después del baile nupcial. En total, unas 12 horas con vosotros.

POSTBODA

El día B de boda uno procura no mancharse, hay que atender a la familia, el protocolo del día es exhaustivo y…jolín, que no da tiempo de disfrutar de lo guapos que se habéis puesto. Además, con la inversión que hay que hacer para vestirse para el día ¡Qué menos que se disfrute al menos dos veces!

En el postboda ya no tenéis los nervios de la boda, todo ha pasado, estáis más relajados y eso se nota. Playa, campo, carretera, escondites secretos, puestas de sol...hay tantas posibilidades en el entorno y en la luz que es una pena perderse el momento fotográfico del postboda.